Fresnillo, Zac.–La tranquilidad del fraccionamiento Colinas del Río se vio interrumpida de forma violenta la noche de este miércoles. Un hombre de la tercera edad fue localizado sin vida, envuelto en un escenario dantesco tras ser atacado con un arma blanca al interior de su propio hogar.
Escena del crimen: Entre la sangre y el silencio
Eran cerca de las 22:00 horas cuando los servicios de emergencia irrumpieron en la vivienda del ahora occiso. Al entrar a la habitación principal, los uniformados se topetaron con una imagen estremecedora: sobre el suelo, justo a un costado de su cama, yacía el cuerpo de un hombre de aproximadamente 85 años de edad, sumergido en un charco de sangre que ya comenzaba a coagularse.
Pese a la rápida llegada de los paramédicos de la Coordinación Municipal de Protección Civil (CMPC), el esfuerzo fue en vano. Tras una revisión protocolaria, los técnicos en urgencias médicas confirmaron que el hombre ya no presentaba signos vitales, declarando el deceso en el lugar.
El arma del delito
Fuentes oficiales revelaron detalles escalofriantes sobre la saña del ataque. El cuerpo presentaba múltiples heridas punzocortantes. A escasos centímetros de la víctima, los peritos localizaron una navaja, presunta arma homicida que habría sido utilizada para arrebatarle la vida al octogenario.
Investigación en curso
La zona fue rápidamente acordonada por las corporaciones de seguridad, impidiendo el paso a curiosos mientras el personal de la Policía de Investigación (PDI) iniciaba el levantamiento de indicios.
Evidencia: Se recolectó el arma blanca y se buscaron huellas dactilares en los accesos a la vivienda.
Traslado: Peritos de la Dirección General de Servicios Periciales (DGSP) se encargaron de retirar el cadáver para trasladarlo a sus instalaciones.
Procedimiento: Se le practicará la necropsia de ley para determinar el número exacto de heridas y la causa oficial de muerte.
Hasta el momento, se desconoce el móvil del crimen y la identidad de los agresores, quienes aprovecharon la vulnerabilidad de la víctima para cometer el atroz acto en la soledad de su domicilio.





